Autora: María Martínez
Editorial: Titania
Fecha de publicación: 16/11/2021 (esta edición)
Saga: -
Páginas: 448
Precio: 14,00 €
Sinopsis:
«Existe un amor por el que merece la pena esperar y luchar».
Sara está a punto de cumplir los treinta y ya ha perdido la esperanza y la ilusión en un matrimonio que va a la deriva. Ha pasado demasiado tiempo ignorando su vida y sabe que no es feliz. Ya no existe la chica que perseguía sus sueños y en su lugar hay una mujer a la que apenas logra comprender.
Lo que Sara no sabe es que un suceso inesperado sacudirá su pequeño mundo por completo. Cuando Christina, su mejor amiga, le pida que viaje hasta un tranquilo pueblo de La Provenza para hacerse cargo de las reformas de un bonito Château que pretende convertir en un hotel.
Han pasado siete meses desde que los demonios de Jayden lo llevaron hasta Tullia y aún no ha conseguido enfrentarse a ellos. Mientras trata de recomponer su presente y asumir un doloroso pasado, se gana la vida haciendo chapuzas para los vecinos del pueblo. Amable, divertido, y con una personalidad encantadora, se ha convertido en ese amigo al que todos recurren para solucionar sus problemas.
Una casualidad, o puede que el destino, une las vidas de Sara y Jayden. Dos almas rotas que, sin darse cuenta, empiezan a necesitarse para sobrevivir. Comienza el verano y, entre campos de lavanda, estrellas fugaces y luciérnagas, ambos descubrirán que, quizá, merezcan una segunda oportunidad.
Opinión personal:
El libro del que os hablaré hoy se trata de una relectura, y no de una cualquiera, sino de un libro de una de mis autoras nacionales favoritas que fue reeditado el mes pasado junto a Una canción para Novalie, puesto que la editorial Titania ha decidido sacar una segunda edición de los libros de la autora con estas portadas coloridas y más sencillas. Leí esta historia por primera vez hace cinco años, así que volver a ella ha sido más bien una segunda lectura que una relectura, porque no recordaba casi nada, por lo que partía con la suerte del factor sorpresa, lo que ha hecho que la disfrute casi tanto como la primera vez que la leí. Si bien es cierto que en algunos libros me gustan más las portadas anteriores, en este lo cierto es que la actual no puede quedarle mejor, ya que es una novela adulta.
Con casi treinta años, Sara cada vez está más convencida de que su matrimonio no va a ninguna parte y de que ya queda poco de aquella chica que perseguía sus sueños. Sin embargo, un suceso inesperado cambiará su mundo cuando su mejor amiga le pida que viaje hasta un pueblo de La Provenza para hacerse cargo de las reformas de un Châteu que quiere convertir en hotel. En el pequeño pueblo su camino se cruzará con el de Jayden, que todavía no ha conseguido superar sus demonios, pero quizás dos almas rotas pueden sanarse mutuamente y ser lo todo lo que un día fueron. El verano está a punto de comenzar y no será uno como cualquier otro, sino el que cambiará sus vidas para siempre y les dará una segunda oportunidad que está en sus manos aprovechar. ¿Qué sucederá cuando Sara tenga que volver a su día a día y abandonar el precioso pueblo?
Como me sucede con todos los libros de la autora, he agradecido encontrarme con personajes imperfectos y reales, aunque esta vez con unos cuantos más que en sus otras novelas, personajes que no se encuentran en sus mejores momentos vitales pero que no saben cómo salir del pozo y construir un futuro mejor. La ambientación también juega un papel importante, trasladándonos, de nuevo, a un pequeño pueblo lleno de magia en el que sus vecinos cambiarán la vida de Sara y Jayden, y ya sabéis que este tipo de ambientación siempre es para mí un gran sí. Aunque cuando leí esta novela hace cinco años era la primera fuera de la novela juvenil que leí de María Martínez, acabé disfrutándola, tanto como ha sucedido en este caso, porque conserva los elementos que todos sus lectores adoramos, dándonos muy buenas lecciones de vida y momentos en los que se nos encoge el corazón. A ello contribuye, sin duda, la preciosa prosa de la autora, con la que crea una gran conexión de los protagonistas con el lector, implicándonos no solo en sus historias presentes, sino en el pasado que les ha llevado a ser como son en la actualidad. Por ello, tardaré muy poco en comenzar la relectura de Una canción para Novalie, y no puedo más que recomendaros que leáis sus libros con Titania si habéis empezado por los que ha publicado estos últimos años con Crossbooks, porque todos valen mucho la pena como para dejarlos escapar.
En resumen, he disfrutado tanto de esta relectura de Palabras que nunca te dije como la primera vez que lo leí, hace ya cinco años, así que solo puedo animaros a que leáis a la autora y este libro si todavía no lo habéis hecho, porque es un auténtico regalo para los lectores de la novela romántica.
4,25/5







